Como seres humanos que somos todas las personas necesitamos afecto, sentirnos queridos, amados o desarrollar un vínculo especial con alguien. De esta manera, sentimos satisfacción y afecta de forma directa en nuestro bienestar emocional, psicológico, físico y conductual. Por ello, en algún momento de tu vida has tenido o vas a tener algún tipo de relación, sea del tipo que sea.
Sin embargo, no siempre son fáciles ni satisfactorias. A veces, las parejas pasan por dificultades, ya sea porque las personas o las situaciones cambian y la relación no se adapta a esos cambios o porque no se producen los cambios que se desean, todo ello genera malestar y daño si no se trabaja adecuadamente. Así, nos encontramos con problemas de comunicación, de confianza, de celos, de rutina, dependencia emocional, de infidelidad o de incompatibilidad, etc.